¿Estás metida en la eterna lucha?

 

Dieta – Adelgazo – Vuelvo a comer como antes – Engordo – Dieta

 

En muchas ocasiones has logrado cambios en tu forma de comer, has pasado temporadas en que has controlado, pero luego vuelves a lo mismo, a comer como antes, a excederte o descontrolar sin poder evitarlo.

Esto no ocurre porque tengas poca fuerza de voluntad, o porque seas débil, en absoluto.

Ocurre porque cuando cambiamos la forma de comportarnos sin haber hecho cambios también en el modo de pensar, en normal volver a los viejos hábitos tarde o temprano. Nos ocurre a todas las personas.

Vamos a ver cuáles son las claves para modificar la manera de pensar en cuanto a nuestra forma de comer. De este modo podrás adelgazar (si lo necesitas) y mantener un peso estable a lo largo de los años.

 

• Si pienso, gano yo

 

«Si pienso, gano yo»

Esto fue lo que le dije un día a una amiga psicóloga, que me ayudaba con mis problemas con el comer, mientras nos tomábamos nuestro café habitual de los jueves por la mañana.

» Pero, ¿tú te das cuenta de lo que me estás diciendo?»

Yo creo que no me daba cuenta, o más bien, no quería darme cuenta. Y es que muchas veces, tenemos a mano la salida a un problema, pero no queremos cogerla.

 

• Antes de comer, siempre hay un pensamiento

 

Normalmente la mayoría de las personas cuando comen lo hacen de un modo bastante automático. Y no te digo ya si se trata de comer emocionalmente, o darse atracones, que con frecuencia lo que se busca precisamente es reducir la consciencia, no pensar en lo que nos ocurre, o no sentir determinadas emociones.

A veces se produce lucha interior, pero incluso en esa lucha de «me-lo-como» contra «no-me-lo-como», una no tiene muy claro lo que quiere o piensa cada una de las partes.

Pero la realidad es que comer no es en absoluto un proceso automático (por más que lo tengamos automatizado). Antes de comer siempre hay un pensamiento, y ese pensamiento influye en lo que haces.

Esta es una buena noticia, pues tú puedes modificar tus pensamientos, influir en ellos.

Si ves unas pastas en un plato sobre la mesa y coges una y te la comes, puedes creer que lo has hecho de modo automático. Pero tenemos que sacar a la luz cuál es el pensamiento que hay en medio.

Probablemente el pensamiento sea algo como: » Están tan ricas, no pasa nada si me como una…»

Que es muy diferente de pensar algo como:» Las pastas están riquísimas, pero acabo de comer hace un rato y ya me tomé dos después de comer; realmente no tengo hambre; ya me comeré otra mañana; no me viene bien estar picoteando, si lo hago subiré de peso y no quiero.»

 

• Pensamientos saboteadores y pensamientos positivos

 

Si te vas observando, podrás comprobar que existen dos tipos de pensamientos, los saboteadores y los positivos.

Los saboteadores son aquellos que te llevan a comer de una manera que es desfavorable para ti.

Los pensamientos positivos son aquellos que te llevan a comportarte de manera productiva, de forma que avanzas hacia tu bienestar y tus objetivos.

Si quieres comer de un modo favorable para ti, y sobre todo, hacerlo a largo plazo, es muy importante que aprendas a neutralizar los pensamientos saboteadores. Es una habilidad que necesitarás, no sólo para perder peso, si no también para no recuperarlo jamás.

Puedes cambiar tu comportamiento, empezar a comer muy sano y sin pasarte, y hacerlo durante una buena temporada. Pero si no trabajas en los pensamientos saboteadores, van a estar ahí esperando, y saldrán en cuanto tengas un día flojo, una mala racha, o todo el mundo a tu alrededor coma como si no hubiese un mañana.

 

A photo by Christopher Sardegna. unsplash.com/photos/CMOa3H1SXG0

 

Y lo peor es que si no traes esos pensamientos a la consciencia serán aún más dañinos, pues no puedes luchar contra lo que no ves.

Te voy a dar un montón de ejemplos de pensamientos saboteadores; explora a ver cuáles eres capaz de reconocer en ti, cuando te encuentras con el deseo de comer en exceso. El orden es aleatorio, no hay ninguno que sea más importante o frecuente para todo el mundo. Pero si te vas fijando, si encontrarás aquellos que a ti te llevan con más frecuencia a comer de una  manera que no te conviene.

Cada vez que descubras un pensamiento saboteador es muy importante que lo neutralices con un pensamiento positivo.

 

Tipos de pensamientos saboteadores y pensamientos neutralizadores:

 

  1. Autorización mental. Los pensamientos de este tipo lo que hacen es darte permiso para comer en exceso, animarte. Pensamientos saboteadores: » Se que me excedo si como esto pero no pasa nada porque…» Y la frase puede terminar de muchas maneras, por ejemplo: «… estoy pasando por un momento muy malo», «… un día es un día», «… se estropeará si no lo como», «… está delicioso», y muchísimas otras.Pensamiento positivo: «Sí que pasa, desde luego que es importante que ahora no coma esto; es muy importante para mí lograr un peso adecuado, y tener buena salud. Por un rato de placer y de sentirme bien, voy a ir en contra de esa meta tan importante. Mejor voy a buscar otra manera de sentirme bien ahora»
  2. Destruir la confianza. Estos son los pensamientos que llegan después de haber comido en exceso. Nos pongamos como nos pongamos, los deslices llegarán. Lo importante no es tener un desliz de vez en cuando, eso es algo normal y con lo que hay que contar; lo importante es cómo reaccionamos ante ello. Pensamientos saboteadores: » Arrggghhhh, ya la cagué, pues ahora ya me lo como todo», » Me he pasado, lo he vuelto a hacer; bueno pues ya total, sigo todo el fin de semana y empiezo el lunes» » Soy débil, no voy a ser capaz de perder peso». Pensamiento positivo: » Bueno, está bien, me cometido un error, sería mejor que no hubiera comido esto; es normal no hacerlo todo a la perfección, puedo aprender de lo que ha ocurrido; voy a seguir comiendo bien ahora mismo». Son pensamientos que también destruyen tu confianza cuando aumentas de peso, o no bajas, aunque hayas estado comiendo correctamente. Pensamiento saboteador: » Pffff, es horrible, esto no va a funcionar, qué bajón; ¿para qué seguir? no tiene sentido el esfuerzo». Pensamiento positivo: » Llevo varias semanas bajando, el esfuerzo ha valido la pena; nadie dijo que esto sería fácil; voy a seguir haciéndolo así de bien y seguro que la semana que viene bajaré; yo ya sabía que bajar de peso no es algo lineal; si no bajo de peso la próxima semana buscaré solución»
  3. Incrementar el estrés. Bajar de peso es algo que incrementa el estrés, por lo que es muy útil reducir otras fuentes de estrés todo lo posible. Una fuente se sitúa en formas de pensar que llevan al perfeccionismo. Pensamiento saboteador: » Tengo que cumplir con la dieta a la perfección»  Pensamiento positivo: » La perfección no existe; si pienso así me meto mucha presión; es normal hacerlo mal en algunas ocasiones, pero puedo ir aprendiendo continuamente y el resultado será bueno igualmente» Otra fuente de estrés consiste en marcarse objetivos no realistas. Si la meta es perder mucho peso , y te das poco tiempo para ello, además de ir en contra de tu salud física, te meterás un estrés que no te ayudará en nada. Es mejor ponerte objetivos moderados aunque motivadores, y darte tiempo. Sé que no te va a gustar oír esto, pero en lo que se refiere a perder peso, cuanto más despacio mejor.
  4. Síndrome de la injusticia. Tal vez te hayan enseñado que la vida debería ser justa, pero la realidad es que no lo es. No es justo que haya personas que no tengan para comer, que unos tengan más oportunidades para formarse que otros, o que haya personas con un físico más atractivo. Si te dejas llevar por el Síndrome de la injusticia, te llenarás de resentimiento, y abandonarás tus intentos de comer saludablemente.Pensamiento saboteador: » No es justo que esa otra persona pueda comer más que yo y estar más delgada; no es justo que él pueda comer dos trozos de tarta sin engordar»Pensamiento positivo: » Es cierto, no es justo; pero, ¿quién dijo que las cosas son justas?; puedo hacer dos cosas, abandonar y seguir igual, o seguir luchando por lo que quiero; es cierto que otras personas lo tienen más fácil en este aspecto, pero hay otras cosas en las que no es justo, pero a mi favor. «

 


 

Existen otros muchos pensamientos saboteadores. Trabaja desde ya para descubrirlos e ir generando potentes pensamientos positivos que los neutralicen. Trabaja de modo constante en modificar tus pensamientos, y habrás dado con una de las claves que te llevarán a comer de modo sano y estable, y en consecuencia, a mantener un peso sano y estable.

Si este artículo te ha sido útil, ¡Compártelo! Es muy posible que a otras personas también les ayude, y a mi me estarías haciendo un gran favor.

Un gran abrazo.