La explicacion de porqué una persona come de modo emocional dista de ser simple. Las causas son variadas y se puede enfocar de diferentes formas.

Hoy hablaré de uno de los motivos y desde el punto de vista práctico para, a partir de ahí, generar una herramienta de ayuda.

Qué es el comer emocional

En la entrada anterior vimos en qué consiste comer de modo emocional.

Básicamente, es una forma que algunas personas tienen de intentar regular sus emociones.

Es normal y sano tratar de influir sobre nuestras emociones, de manera que las emociones desagradables desaparezcan, y las agradables se mantengan en el tiempo;

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Existen diferentes formas de llevar a cabo este proceso, algunas más convenientes que otras;

Comer para modificar, atenuar, adormecer o intensificar las emociones es un modo inapropiado de manejarlas, por las consecuencias negativas que tiene a diferentes niveles.

Te crea un conflicto interior

Si comes de modo emocional, estoy segura de que tienes muy presentes las diferentes maneras en que esto te hace daño.

Es muy posible que con frecuencia no te entiendes a ti misma cuando comes en exceso, cuando tomas alimentos muy calóricos, sabiendo lo mal que te sientes después.

El comer emocional, cuando está instalado en la persona, es un comportamiento muy difícil de evitar; se puede evitar algunas veces, o durante algún tiempo, y cuando lo consigues, a base de estar atenta, controlando, o porque tu vida es más tranquila o satisfactoria en un momento dado, crece tu esperanza, te sientes bien, sientes que lo estás haciendo bien.

Entonces, de modo inesperado, un día vuelves a comer algo que crees que no debes comer, o comes mucha cantidad de algo, o comes un poco pero te sientes tan mal por ello que te dices: » qué más da ya» , y arrasas con todo.

Este patrón que se repite, te mete de lleno en esa sensación de:

            » ¡¡Sé lo que tengo que hacer pero no lo hago¿Por qué?!!»

Es increíblemente frustrante cuando ocurre esto pero aquí hay algo que es importante saber: En relación al comer emocional, no importa lo que sabes de modo racional. La investigación indica que cuando el cerebro emocional está muy activo, se impone sobre el racional, lo domina.

Y es por esto que, a pesar de las consecuencias negativas, el comer emocional se mantiene.

Porque esas consecuencias negativas son las que es capaz de ver la razón, que en los momentos en que sientes el deseo compulsivo de comer, está en un segundo plano.

Para tu sistema emocional lo único que importa es el ahora, el presente, el cómo te vas a sentir aquí y ahora; y esto es un problema, porque durante la compulsión por comer, el que manda es el sistema emocional.

Y para él, comer funciona, le soluciona sus problemas.

¿Cuáles son los problemas del sistema emocional y qué ocurre cuando comes?

Al sistema emocional lo que le importa, lo que es vital para él son temas como:

Me aburro, estoy nerviosa, hoy he tenido un día frustrante, me siento presionada, siento vacío, estoy enfadada, no puedo conseguir lo que quiero ahora…

Y ha comprobado, cientos o miles de veces, que cuando comes, todo eso cambia: se siente mejor, siente compensación tras un largo día de obligaciones, siente diversión, siente alegría, alivio, relajación…

¿Qué hace que comas de modo emocional?

En definitiva, a pesar de todas las consecuencias negativas, sigues comiendo en exceso, compulsivamente debido a que:

  • Cuando el sistema emocional está muy activo, se impone sobre el racional ( esto es así en todas las personas, por naturaleza, aunque esto se manifiesta de formas e intensidades muy diferentes en cada individuo)
  • Precisamente durante la compulsión por comer, en que más necesitas de tu cerebro racional, este está dominado por el emocional
  • A tu cerebro emocional lo que le importa es lograr que te sientas bien, en el presente, ya; esa es su función y la cumple, no le pidas más. Simplemente no es capaz de tener en cuenta las consecuencias a largo plazo.

¿Qué puedes hacer para evitarlo?

Es importante aprender estrategias de automatización; dado que en ese momento no podemos contar con nuestra razón, es positivo utilizarla con antelación para planificar acciones que nos sirvan en ese momento de la compulsión.

Autoinstrucciones

Diversos estudios indican que las autoinstrucciones son útiles para cambiar comportamientos alimentarios.

Las autoinstrucciones son afirmaciones que la persona se dice a si misma que le permiten guiar con éxito su propia conducta.

Voy a indicar los componentes típicos de un programa de autoinstrucciones y un ejemplo de cómo aplicarlo al momento difícil de la compulsión por comer; ese momento en que sabes que vas a hacer algo que no te conviene con la comida pero tu sistema emocional no te deja razonar:

  1. Interrogarse sobre la situación problemática, para comprender qué está ocurriendo.
  2. Preguntas y respuestas sobre lo que hay que hacer
  3. Autoinstrucciones sobre cómo actuar
  4. Qué hacer ante los errores
  5. Auto-refuerzo: premiarse ( automotivación)

Veamos ahora un ejemplo para el momento de la compulsión por comer:

Imagina que estás a punto de comer compulsivamente, estás a punto de coger la comida, y sientes ese enorme conflicto interno.

Autoinstrucciones que te puedes dar en ese momento:

  1. ¿Qué está ocurriendo? Mi sistema emocional está muy activado; solo piensa en el presente, en que me sienta bien aquí y ahora. Mi sistema racional, que me podría ayudar a pensar también en el largo plazo, está dominado.¿Qué tengo en mi contra? Estoy sola en casa; hay mucha comida de la que me gusta; me siento cansada.¿Qué tengo a mi favor? He aprendido las técnicas de respiración; al no haber nadie en casa, no me tiene que preocupar sentirme irritable aunque no coma; tengo la habitación para mi; Irene me dijo que podíamos quedar hoy; confío en que puedo superar esto
  2. ¿Qué tengo que hacer? Alejarme de la comida y permitir que toda esta activación se reduzca.
  3. ¿A dónde puedo ir? A la habitación. ¿Qué me puede ayudar en este momento? Hacer unas respiraciones profundas. ¿Qué más puedo hacer? salir a dar un paseo, llamar a Irene.
  4. Flexibilizarse ante los errores. He comido varias galletas; no importa, me estoy esforzando por cambiar esto, lo estoy haciendo muy bien, unas galletas no significa que tenga que comer todo el paquete, puedo seguir con lo que tenía pensado
  5. Autorefuerzo: Muy bien, he conseguido no comer a pesar de que sentía muchísimas ganas; tengo una gran capacidad de aprendizaje; esto me demuestra que lo puedo superar con dedicación y esfuerzo.

Es muy importante el autorrefuerzo; incrementará tu motivación y tu autoestima.

Este solo es un ejemplo de las autoinstrucciones; es importante que escribas el tuyo personalizado, y lo pruebes, compruebes qué tal te funciona, y vayas haciendo las modificaciones necesarias.