¿Cómo es tu relación con la comida? ¿Estás satisfecha con tu forma de comer?

Tal vez te das cuenta de que comes más de lo que tu cuerpo realmente necesita; de que comes sin que el cuerpo te esté enviando señales físicas de hambre.

Cuando comes te cuesta parar y acabas tomando cantidades que van más allá de lo que tu estómago te pide.

Comes alimentos que sabes que no te convienen, pero te cuesta evitarlo; a veces, sientes incluso que no quieres evitarlo, pero a la larga te sientes mal.

La forma que tienes de comer afecta a tu peso, y a tu salud y ambos son muy importantes para ti, pero en determinados momentos, comer lo que te apetece y tanto como te apetece se vuelve más importante.

Las consecuencias negativas de comer de modo emocional:
  • Te impiden mantener un peso adecuado para ti, y a mantenerlo estable en el tiempo ( sin esfuerzo por tu parte)
  • Te impiden cuidar de tu salud
  • Afectan negativamente a tu autoestima
  • Te generan sentimientos de culpa
  • Se acompañan de irritabilidad, cambios de humor
  • Interfieren en tu vida y en tu relación con los demás
Las causas de comer de modo emocional

Cuando una persona me cuenta su relación con la comida y que esta le resulta problemática, suelo preguntarle:

» ¿a qué crees que se debe que sigas comiendo así?» » ¿qué hace que no comas de formas más saludables?»

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Las respuestas suelen ser:

– «Es que no tengo suficiente fuerza de voluntad»

– «Necesito más disciplina y seguir la dieta»

– «Es que disfruto mucho comiendo, me gusta comer»

– «Necesito una vida más tranquila, menos estresante»

Muchas personas no son conscientes de que la causa de que coman de ese modo, y sobre todo, de que no puedan evitar comer de ese modo, se sitúa en sus emociones; en concreto, en la ausencia de habilidades para gestionar apropiadamente sus emociones.

¿Qué es el comer emocional?

Comer de modo emocional es la tendencia a comer como respuesta a las emociones , para suprimirlas, atenuarlas, intensificarlas o cambiarlas.

Si comes de este modo, es posible que te sientas identificada con alguna de las siguientes afirmaciones:

  • Con frecuencia comes en ausencia de señales físicas de hambre
  • Comer hace que se eleve tu estado de ánimo
  • Ante situaciones estresantes, comer te ayuda a relajarte
  • Si te sientes muy alegre, comer hace que se incremente esta sensación
  • Cuando aparecen sentimientos de inferioridad, se despierta tu deseo de comer
  • Cuando sientes aburrimiento o soledad, te pones a picotear
  • Sientes deseo compulsivo de comer a determinadas horas del día
  • Comes para evadirte de los problemas
  • Comer supone un apoyo para afrontar el día a día
  • Si te sientes nerviosa, sientes un irresistible deseo de comer
  • Si sientes que te has equivocado, comer te ayuda a sentirte mejor

Las personas que comen de modo emocional pueden llegar a sentirse muy culpables por ello. Sienten que están haciendo algo mal, o algo malo.

Además, si comes de este modo, es posible que tengas problemas para mantener un peso adecuado y que tengas tendencia a aumentar de peso.

Algunas personas, simplemente notan que comen en exceso, que picotean a lo largo del día, que se descontrolan con la comida, que no pueden evitar comer de este modo y no entienden porqué.

Si te ocurre esto, un consejo: presta atención a tus emociones y observa si se relacionan con esta forma de comer.

El comer emocional y el peso

¿Siempre este modo de comer va asociado a tener sobre peso?

No siempre; muchas personas que comen de este modo tienen un peso normal; pero tener un peso normal no significa que no haya ningún problema;

comer así les hace tener que ponerse a dieta para conseguir mantenerse en su peso, y tienen la sensación de estar constantemente a dieta, y constantemente saliéndose de la dieta.

Esto les hace tener que dedicar mucho tiempo y energía al tema de su alimentación; demasiado espacio mental va dedicado al tema de la comida ( a lo que desearían comer, a lo que tienen que comer, a seguir la dieta…) y es un espacio mental que no pueden dedicar a temas más interesantes.

Si tu forma de comer sabes que no es la más adecuada para ti, pero, aunque lo intentas, no puedes evitar hacerlo de esa manera, observa lo que sientes, a lo largo del día, y sobre todo, antes de comer en exceso o compulsivamente.

Si comes de modo emocional es algo que puedes cambiar.

Comer de modo emocional es algo que haces, no es algo que eres y puedes aprender una nueva forma de relacionarte con la comida.

Comparte tu experiencia , ¿comes de modo emocional?