¿Te ocurre a veces que comes de más y no sabes porqué lo haces?

Esto es muy normal y muy frecuente. Tenemos muy presentes nuestros motivos para comer sano, y en cantidades ajustadas. Pero (y esto es muy natural) tenemos poco acceso a nuestros motivos para comer en exceso, y alimentos que nos perjudican.

Conviene entrar en ello, porque cuando conocemos esos motivos, podemos dar los pasos necesarios para cambiar esa conducta, de una manera realmente eficaz.

Existen diferentes formas de hacer esto, y una de ellas es entrar en contacto y conocer a la Niña Interior.

¿Qué es eso de la niña interior?

Es posible que nunca hayas oído hablar de esto, o que lo hayas oído, pero no sepas exactamente qué es.

Así estaba yo hace algún tiempo, y aunque oía hablar de ello, no es algo que me tomara demasiado en serio. Quién me iba a decir que ahora sería algo tan apreciado por mí, y que lo iba a encontrar tan útil y práctico.

 

Mi contacto con la Niña Interior se gestó en una formación en la cuál me hablaron acerca de las sub-personalidades. Inmediatamente me fascinó el concepto y pude comprobar su utilidad.

Las subpersonalidades

Nuestro interior, nuestra personalidad, no constituye una unidad. Tenemos sensación de unidad, y eso nos permite desenvolvernos en el mundo, pero esa sensación es en realidad una ilusión. Lo cierto es que nuestro interior está integrado por diversas partes que interactúan mutuamente. Estas subpersonalidades tienen sus particularidades, y también son muestras de la persona global. Cada una de estas subpersonalidades, también llamadas voces internas, opera como una persona autónoma con sus propias ideas, sentimentos, deseos, opiniones, necesidades…

Por eso con frecuencia nos sentimos en lucha con nosotras mismas, y hacemos cosas que no comprendemos. Nos sentimos más en sintonía con algunas de nuestras voces o partes, mientras que otras nos gustaría que desaparecieran. Como esto no se puede hacer, las enterramos y no las escuchamos. Al hacer esto, al separarnos y desvincularnos de determinadas partes nuestras, dejamos de ser conscientes de ellas, lo que hace que tengan más poder para manejar nuestras emociones y nuestra conducta. No puedes tener influencia sobre algo de lo que ni siquiera eres consciente.

Si te observas puedes comprobar cómo hay en tu interior tendencias completamente opuestas: Una parte tuya desea trabajar un poco más y otra quiere dejar todo eso de lado y tomarse un buen descanso y disfrutar. Una parte quiere gritar y poner a determinada persona en su sitio y otra quiere ser razonable y negociar. Y así.

Y por supuesto con la comida, una parte desea intensamente comer determinados alimentos hasta llenarse, y otra quiere preocuparse por la salud y por no engordar.

la niña interior

Dentro de este sistema de voces internas o subpersonalidades, la Niña Interior tiene un papel central. Esa Niña (o Niño) Interior, representa a nuestra parte más vulnerable, y todo el resto de subpersonalidades se generan para protegerla, y para procurarle reconocimiento, afecto y sensación de pertenencia.

Algunas de estas subpersonalidades son:

  • El Protector-Controlador
  • El Ambicioso
  • El Adulador
  • El Crítico…..

Y así podríamos ir nombrando muchas más subpersonalidades que se generan cada una con una función diferente, pero todas encaminadas a proteger a la Niña Interior.

 Nuestra Niña o Niño Interior no deja de acompañarnos ni un momento, e influye en nuestra vida más de lo que imaginamos.

Tu Niña Interior es tu parte instintiva. De ella provienen esos sentimientos e intuiciones que percibes como si provinieran de «las tripas». Ella tiene acceso directo a la alegría, pena, amor, tristeza…

Es cierto que entrar en contacto con nuestra Niña Interior puede dar miedo. Al fin y al cabo puede pedirte cosas que contradigan tus deseos adultos o puede llevar tu atención hacia cuestiones que requieren tiempo pero no están orientadas al rendimiento.

Pero reprimir esos deseos y mirar hacia otro lado no es la solución. Al contrario, cuanto más te separas de tu Niña Interior, con más fuerza determina ella tu vida desde el subsuelo. Además de perder una dimensión esencial de tu alegría y vitalidad.

la niña interior y el comer en exceso

¿Cómo se sitúa el comer en exceso en este entramado interno?

Es nuestra Niña Interior la que reclama la comida, como un modo de paliar sus necesidades vitales.

Hablamos de comida, pero también podemos hablar de cualquier otra cosa como relaciones, sexo, trabajo, ordenador, juegos, compras, meditación, cafeína, alcohol…

Todo sirve para obtener la satisfacción que sustituye a la verdadera satisfacción de las necesidades de la Niña Interior.

necesidades

Es frecuente que las necesidades de nuestra Niña Interior no tengan un espacio ni un momento en nuestra sobrecargada vida diaria. Pero estas necesidades no van por ello a desaparecer. Salen por donde pueden, encuentran una fisura, que a veces es la comida.

Cuando aparece el deseo de comer emocionalmente, e intentamos resistirnos a ello, se produce entonces mucha ansiedad. Este es un sentimiento tan desagradable que muchas veces acabamos por comer para acabar con ello cuanto antes. En otras ocasiones aguantamos como podemos hasta que se pasa.

Podemos también optar por verlo como una oportunidad para descubrir cuales son las verdaderas necesidades que hay en ese momento en nuestro interior.

En cada persona pueden concretarse de una manera distinta pero esas necesidades no son otras que atención, amor, pertenencia, seguridad, reconocimiento, libertad, sentido, felicidad.

Algo que ayuda a trabajar con nuestro interior es distanciarse de aquello que nos está causando dificultades y poderlo comprender.

El imaginar nuestra psique como compuesta por muchas partes distintas nos permite tanto distanciarnos, como comprenderlo y de esta forma poder trabajar sobre ello.

 

empezar a conocer a tu niña interior y conectar con ella

Se puede llegar a ser muy creativa a la hora de conectar con nuestra Niña interior. En todo caso, el conocerla e interactuar con ella, es algo que en general resulta muy gratificante, y que funciona a la hora de resolver conflictos internos que se manifiestan en la conducta, por ejemplo con la comida.

Siempre hay que tener presente que realizar este tipo de ejercicios no tiene nada de excéntrico o extraño. En realidad eres tú todo el tiempo, estás aprendiendo a cubrir tus necesidades, a escucharte, a darte comprensión, afecto, reconocimiento, atención…El recurso de la Niña Interior se utiliza para distanciarse y desidentificarte, para de este modo poder trabajar sobre lo que tenemos dentro.

Mientras permanezcas identificada con determinados pensamientos, emociones, deseos, impulsos… te será difícil transformarlos.

Recuerda que para poder entrar en contacto con la Niña Interior se requiere algo de práctica, es decir que es normal que las primeras veces tal vez no consigas demasiado, pero hay que escuchar con persistencia, y paciencia, y al final termina por comunicarse.

Voy a proponerte tres ideas con las que podrás empezar a crear tu relación con tu Niña Interior.

1. Imágenes2. Diálogo3. Cartas

1. imagenes

Algo que ayuda a muchas personas a establecer esta relación, es buscar algunas fotos de cuando tenían alrededor de los 5 años de edad. Es una edad en que ya se tiene cierta autonomía y se puede hablar con más o menos  soltura, pero al mismo tiempo se puede ver la fragilidad tan grande que hay, y despierta mucho deseo de protección. Si no tienes fotos, intenta recordar cómo eras a esa edad.

A partir de esas fotos o de ese recuerdo,  se pueden buscar momentos en los que visualizar a tu Niña Interior representada por esa imagen de cómo eras a esa edad.

Puedes imaginar algún lugar en el que ella esté, cómo va vestida, qué hace. Permite que todo eso venga a ti, no tienes que inventar nada.

Yo cuando conecto con mi Niña, la imagino en la calle donde me crié los primeros años, una calle donde no pasaban coches y que era de tierra. No tengo ni idea de porqué ese lugar, simplemente es ahí. Me empecé imaginando con dos coletas (en una foto me vi así, y así me venía a la imaginación). Un día ella me dijo que no le gustaban las coletas, así que coletas fuera, ni el pelo alisado (en realidad lo tengo ligeramente rizado).

2.dialogo

Para empezar a dialogar con tu Niña Interior, busca un momento y un lugar en que no vayas a ser molestada. Necesitarás unos 20 minutos. Cuando quieras establecer este diálogo, hazlo por encima de todo con curiosidad. Evita toda actitud crítica, o cualquier juicio. Si lo haces así, tu Niña se replegará y no te dirá nada. Lo que necesita es comprensión, mucho afecto y complicidad.

Puedes hacer este diálogo verbalmente, en tu mente, y también puedes hacerlo por escrito.

Algunas preguntas que puedes hacerle:

  • ¿Cómo estás?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Qué hace que te pongas triste ( o que te enfades)?
  • ¿Qué tal te va conmigo?
  • ¿Presto atención a tus necesidades?
  • ¿Qué hace que te asustes?
  • ¿Qué te pone contenta?
  • ¿Qué necesitas para sentirte segura?
  • ¿Qué necesitas de mi?
  • ¿Qué libros te gustan?
  • ¿Qué ropa te gustaría ponerte?
  • ¿Cómo puedo ayudarte?
  • ¿Qué deseo te gustaría pedirme?

Puedes utilizar estas preguntas o las tuyas propias. Solo se trata de mostrar interés, amor, curiosidad, implicación.

Te aseguro que este tipo de diálogo te puede reportar muchas sorpresas. Aparecerán emociones y opiniones que no imaginabas que estaban ahí dentro.

3. cartas

Para intercambiar cartas, escribe con tu mano no dominante una carta de tu Niña Interior a la adulta. Así podrás rodear la parte lógica de tu cerebro, y te resultará más fácil conectar con lo que ella desea decirte. La carta puede ser muy corta, y tendrá la apariencia de haber sido escrita por la niña que fuiste.

Una vez que tengas su carta, puedes responder. Nuevamente, la respuesta no tiene porqué se muy larga. Puedes decirle que la quieres, que estarás con ella, lo mucho que te gusta su presencia y que ella exista, que la vas a cuidar y a darle lo que necesite…

Cuando hayas terminado la carta, léela en alto y presta atención a lo que sientes al hacerlo. No te preocupes si aflora la tristeza o las lágrimas al hacerlo, es completamente normal.

A partir de esas lágrimas o tristeza, puede florecer una alegría renovada y auténtica.

Te dejo un intercambio de cartas reciente con mi Niña Interior:

 

Puede parecer simple, pero no es fácil llegar a esta comunicación, puede llevar algún tiempo.

Y sí, le di la diversión y el descanso: me di la diversión y el descanso que estaba necesitando, y que este trabajo con la Niña Interior me ayuda a ver.

Espero que te haya gustado y resonado este artículo.

Algunas preguntas:

¿Conectas con el concepto de Niña Interior?¿Lo conocías?¿Crees que te puede ser útil?Si es así, ¿de qué manera?¿Qué ejercicios vas a realizar o realizas para entrar en contacto con ella?

No te cortes ni un pelo, baja un poco y cuéntame.