¿Cuántas personas que adelgazan consiguen mantener su peso a lo largo de toda su vida? Una pequeña minoría.

Y es que llegar a adelgazar con garantías de que mantendrás ese logro requiere adquirir algunas habilidades, como neutralizar a tu saboteadora interior y aprender a gestionar tus emociones.

Es un proceso que requiere de esfuerzo, como lo requiere todo cambio.

Pero pretender que el cambio sea lineal y el esfuerzo mantenido sin descansos no es realista, y puede ser en sí mismo un gran sabotaje.

Hoy te hablo de ello utilizando las puertas y ventanas de esa casa que empecé a construir hace un par de semanas.

Si todavía no los has leído, te dejo los enlaces a los dos artículos anteriores:

Cómo conseguir unos hábitos de alimentación sanos, que sean sólidos, estables y duraderos (Parte I)

Cómo conseguir unos hábitos de alimentación sanos, que sean sólidos, estables y duraderos (Parte II)

 

VENTANAS

Abres una ventana y entras en contacto con la luz del sol, con el aire y el viento, con la lluvia.

Asomarse a una ventana puede servir para despejarse, para distraerse mirando lo que ocurre fuera.

La ventana trae aire fresco a tu vida, y un cambio con respecto a lo rutinario.

Foto por: BeaAlvarez

Las preguntas básicas aquí son:

» ¿Qué me gusta hacer? ¿qué me apetece? ¿qué me llena? ¿dónde está el placer en mi vida?»

Para algunas personas es duro hacerse estas preguntas, porque se dan cuenta de en qué medida tienen desplazado hacia la comida el logro del placer.

Necesitas placer, satisfacción, diversión.

¡Y lo puedes obtener de muchas maneras! Es necesario que estés abierta a ello y explores.

Lo puedes conseguir:

  • escuchando una bella melodía o el canto de un pájaro
  • contemplando un hermoso panorama, o las hojas secas en la acera
  • tocando la mano de alguien a quién quieres o acariciando tu propia mano
  • aspirando el aroma de un caro perfume o el aire de la mañana
  • teniendo una buena conversación o haciendo unas risas tontas
  • jugando al ajedrez o haciendo un puzzle fácil
  • yendo al teatro o viendo una peli de tiros
  • leyendo a Cervantes o una novela del oeste
  • jugando un partido de baloncesto o echando un mini-golf
  • pintando un cuadro o haciendo garabatos
  • haciendo senderismo o leyendo en el sofá
  • sacando fotos o mirando

Nada es mejor o peor, nada es excluyente. Unicamente tendrás que responderte a esas preguntas: «¿Qué me gusta? ¿qué me llena? ¿dónde está el placer en mi vida?»

Vas a buscar el placer, de un modo u otro, porque forma parte de la condición humana el hacerlo y se necesita para el equilibrio emocional. Así que es una parcela que necesita de nuestra atención y cariño.

Por lo que te dejo otra pregunta: «¿Dónde quiero que esté el placer en mi vida?»

 

LA PUERTA

Todo proceso de cambio provoca resistencia.

Esto se refleja por ejemplo, en el hecho de que un proceso de adelgazamiento no es casi nunca lineal.

Adelgazamos durante varias semanas, y luego nos podemos estancar, podemos subir de peso, y luego seguir adelgazando…

Añadido a los determinantes biológicos, la mente también juega un papel en esto, influyendo en tu comportamiento. Es decir, no siempre sigues tu plan de alimentación o tu dieta tan bien como quisieras. A veces no sabes ni porqué, y bien pudiera ser por la resistencia.

La mente se cansa, la mente a veces no quiere el cambio, o no puede con él a grandes dosis.

Y ahí es cuando usamos la puerta. Para salir y entrar del proceso cuando lo necesitemos.

 

Fotografía por BeaAlvarez

 

Para poder adelgazar a largo plazo hay que cambiar de mentalidad, de costumbres, de formas pasadas de hacer las cosas, y eso requiere un esfuerzo, a veces muy grande.

Tu mente muchas veces te va a pedir descanso de todo eso, o directamente se lo va a tomar.

Mi resistencia

Recuerdo cuando descubrí la forma de saber si sentí hambre física o si por el contrario el hambre que sentía era emocional. Hay diversas formas de saberlo. Yo estaba utilizando una muy simple. Se trata de pensar en uno o dos alimentos que te comes con gusto cuando sientes hambre física, pero no sientes ninguna gana de ellos cuando el hambre es emocional.

Yo localicé la manzana y la coliflor.

Así que durante una semana, cada vez que me daba el hambre y yo no tenía muy claro de qué tipo era, usaba este truco y ¡fantástico! funcionaba. Esto suponía un avance importante en ponerme límite a la hora de comer, estaba reduciendo importantemente el engaño y el autosabotaje.

Antes de utilizar este truco yo me decía:

«Mmm, siento hambre, no tengo muy claro si es hambre de verdad; voy a comer algo, quizá tengo hambre»

Después de este truco el diálogo interno era más bien: » No es hambre física. No hay motivo ahora para comer. Voy a ver qué ocurre y qué necesito realmente»

Pues bien, al cabo de exáctamente una semana, cuando me entró el «hambre» y me pregunté si en ese momento comería coliflor o manzana, no supe la respuesta.

Puede sonar absurdo, pero simplemente no era capaz de responder a ello. No lo sabía.

En aquél momento me dio mucha rabia, no lo entendía, con lo bien que me iba!

Ahora sé que lo que apareció fue una resistencia. Mi mente no podía o no quería seguir avanzando. Mi mente necesitaba un descanso. Tal vez necesitaba procesar todo lo que habia ocurrido durante esa semana antes de seguir. Y efectivamente , al cabo de 10 días volví a probar, y nuevamente pude volver a utilizar este truco.

Estés en el proceso de cambio en que estés, habrá momentos en que te salgas del proceso. Cuando esto te ocurra, simplemente date permiso para ello.

[bctt tweet=»En cualquier proceso de cambio habrá momentos en los que necesitarás salirte de él. Es normal. Es sano. » username=»@BeaAlvarezVal»]

Míralo como lo que es: algo positivo y necesario.

Y es que en casi todo, funciona mejor la práctica espaciada: en el estudio, en el deporte. También para los procesos de cambio de formas de hacer, o de pensar, de hábitos , de habilidades.

Y es que de eso se trata, de habilidades.

De adquirir la habilidad de no utilizar la comida para la descarga emocional, la habilidad de conocer y neutralizar a tu saboteadora interior, la habilidad de proteger tu autoestima ante las vicisitudes de la vida.

 

En esta maravillosa casa que estás creando, dale uso a tus ventanas, y dale uso a la puerta. Lo necesitas.

 

Y sobre todo, disfruta del proceso.

 

¿Estás intentando adelgazar pero no consigues seguir la dieta? ¿Subes y bajas de peso constantemente? ¿Te das atracones o te restringes más de lo necesario? Si es así, puedo ayudarte. Pide sin compromiso, una sesión gratuita conmigo.