El otro día estaba yo hablando con una persona muy querida sobre cómo el perfeccionismo y la hiperresponsabilidad le estaban llevando a tener más estrés del necesario.

Me comentó cómo ella misma está aprendiendo a detectar y trabajar su hiperresponsabilidad, y cómo ahora ha aprendido a preguntarse en las situaciones: » ¿Es esto responsabilidad mía?».

También me decía, en cuánto al perfeccionismo: » ¿Cómo lo detecto? Si ni siquiera me doy cuenta de si estoy siendo perfeccionista no le puedo poner solución»

Igual que el :» ¿Es esto responsabilidad mía?» le ayuda a detectar la hiperresponsabilidad pensé que sería bueno que pudiera disponer de una pregunta que le ayudara a detectar el perfeccionismo.

Quedé en que buscaría una pregunta, y la encontré.

 

 

El perfeccionismo es una gran estafa

Pues sí, lo es, porque te promete una cosa y te da otra.

Quieres hacerlo super bien, quieres hacerlo genial, quieres dejarlo perfecto.

«¿Por qué?»

Tomate un momento y piensa en tu respuesta:

«¿Qué te lleva a querer hacerlo perfecto?»

Te voy a contar mi respuesta a esto:

Cuando yo me pongo en plan perfeccionista es porque:

  • Hacerlo de otra manera no me motiva, me resulta aburrida la perspectiva hacerlo en plan normal
  • Porque pienso que me voy a sentir genial cuando vea las cosas hechas tan, tan bien
  • Porque creo que intentar hacerlo así, me ayuda a hacer mejor mi trabajo así que no puedo bajar el listón.
  • Porque pienso que me sentiré mejor conmigo misma (es un intento generar pseudo-autoestima)
  • Porque así habrá algo que los demás podrán admirar de mi (más pseudo-autoestima)
  • Acallaré a mi Crítica Interior, sentiré paz (pero la Crítica Interior solo se calla un rato con las cosas bien hechas, enseguida vuelve)

Mi perfeccionismo me promete (tal vez el tuyo te prometa otras cosas) que si hago las cosas como me pide sentiré una gran motivación, me sentiré genial, me admirarán y me sentiré en paz conmigo misma.

[bctt tweet=»La Gran Estafa: El Perfeccionismo te promete el cielo y te entrega miseria» username=»@BeaAlvarezVal»]

Pero es mentira , es una gran estafa, porque si hago lo que me pide, lo que me encuentro una y otra vez es miseria:

  • Me causa tensión y nervios
  • Me resisto a cometer los errores necesarios e inevitables cuando se hace cualquier cosa en la vida.
  • Cuando intuyo que no voy a poder hacer las cosas perfectas, las rehúyo así que dejo de hacer muchas cosas que son importantes para mi.
  • Te acabas deprimiendo porque lograr la perfección es imposible (y no encuentras otro lugar del que sacar los buenos sentimientos hacia ti misma y hacia la vida en general)
  • Me empecino en buscar autoestima y alegría donde nunca las voy a encontrar realmente. Me engaño.

 

El Gran Desafío

 Si eres una persona con tendencia al perfeccionismo te desafío a que seas «término medio».

Sé que de antemano vas a pensar que esto es aburriiiido, puede que te de miedo, o que no le veas el sentido. Quizá pienses que no vas a rendir, que tus resultados no serán suficientes, que empezarás a hacer las cosas mal.

Ese es el tema, que ser «término medio» no es una perspectiva que resulte atractiva de antemano.

¿Te has roto lo suficiente la cabeza contra el muro del perfeccionismo?

Tu decides cuándo estás lo suficientemente magullada y quieres probar otra cosa.

Echa un vistazo. Atrévete.

Lo que aparece cuando pruebas a ser «término medio» es un mundo maravilloso que no imaginabas que estaba ahí.

 

 

Encuentras una satisfacción que no esperabas.

Descubres lo enriquecedor que es.

Sientes una verdadera alegría.

Sientes paz de la de verdad.

Contribuyes a generar una verdadera auto-estima.  

 

Enséñale amablemente a tu Perfeccionismo la puerta de salida

Esto por no decir que le des una buena patada en el culo.

No, mejor no, al fin y al cabo ha sido una parte de ti , y la primera regla es tratarse bien. Además tu perfeccionismo intenta protegerte, cuidarte, la intención es buena.

¿Cómo enseñarle esa puerta de salida?

Existen muchos métodos y experimentos que puedes realizar para acabar con tu perfeccionismo. Son métodos que buscan la manera de acabar con esas creencias de que el perfeccionismo te ayuda a trabajar mejor, tener mejores resultados, disfrutar más de la vida, evitar el fracaso, la crítica…

Te voy a presentar uno de estos métodos.

 

—Un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo.

A mí este método me ha ayudado muchísimo a ser más productiva y a sentirme más satisfecha con cómo hago las cosas.

Si tienes tendencia al perfeccionismo, seguramente tardas mucho en hacer las cosas. Te pones en plan minucioso con cada actividad y al final quedan muchas cosas por hacer. Incluso puede que haya cosas que no haces, porque consideras que no te va a dar tiempo a hacerlas como quieres.

A partir de ahora , cuando planifiques tus actividades diarias incluye en la planificación el tiempo que emplearás en cada una de ellas.

Esto puedes hacerlo con antelación o en el mismo momento en que te vas a poner a hacer algo.

Un ejemplo. Yo me pongo a veces muy perfeccionista con la limpieza y el orden en casa. Lo cuál es un despropósito teniendo dos niños pequeños. Y además es que en la casa te puedes tirar tooodo el tiempo que quieras haciendo algo, que podrías aún hacerlo mejor, y podrías aún dedicarle mas tiempo ( bueno, en realidad es así con cada actividad que emprendamos en esta vida).

Con lo que a mi este método me funciona muy bien en este ámbito.

Lo que hago, cuando me voy a poner a hacer cualquier tarea en casa, es pensar:

» ¿Cuánto tiempo es razonable dedicar a esto para dejarlo «término medio»?

Y entonces le dedico ese tiempo y nada más. Cuando el tiempo termina, se acabó, se pasa a la siguiente tarea, esté esa como esté.

Siempre digo que el cerebro emocional no atiende a razones, pero sí a consecuencias.

Tu cerebro racional no es el perfeccionista. Quien es perfeccionista es tu cerebro emocional, porque el perfeccionismo está guiado por el miedo, por la ansiedad, por el deseo de conseguir más, o de sentirse mejor…

Así que de nada te va a servir leer esto si no te pones a experimentar.

Hazlo y luego me cuentas.

 

Porqué podrás cuidar mejor tu alimentación si reduces tu perfeccionismo

Reducir tu perfeccionismo redundará positivamente en todas las áreas de tu vida, y también en el área de la alimentación.

Paradójicamente, al no intentar comer «perfecto», empezarás a ser más realista con tus menús, y te exigirás menos, con lo que tu hábito alimentario se volverá más equilibrado. No pasarás tanto de un extremos a otro, de comer perfecto, al descontrol.

Intentar ser «término medio» reducirá tu estrés. Con menos estrés resulta más sencillo alimentarse bien. La ansiedad incide mucho en el apetito en muchas personas, incrementándolo, y también hace que se sienta el deseo de comer como una forma de relajarse.

 

La pregunta

Así pues, si quieres ayudarte a partir de ahora a saber si estás siendo perfeccionista en algo, hazte las siguientes preguntas:

¿»Estoy siendo término medio en esto»?

¿» Le estoy dedicando a esto una cantidad de tiempo razonable?»

 

¿Quieres reducir tu perfeccionismo y ser más feliz? ¿quieres empezar a comer de un modo más equilibrado y cuidarte? Si buscas ayuda para conseguir esto, y crees que puedo ser la persona indicada para ello, reserva tu sesión gratuita sin compromiso.

 

Ojala este artículo te sea de ayuda,

 

Te envío un gran abrazo.

Si prefieres escucharlo: