La cuestión no es si tienes autocrítica, si no de qué tipo.

Todas las personas poseemos este valioso mecanismo, que nos ayuda a desenvolvernos mejor en la vida, a alcanzar nuestras metas, a seguir nuestros intereses y a proteger nuestro bienestar.

Se ha comprobado que una autocrítica adecuada contribuye a conseguir bajar de peso.

Descubre los secretos de este potente recurso que tienes en tu interior.

Únicamente necesitas aprender a utilizarlo a tu favor.

 

 

¿Qué tipo de autocrítica posees?

Todas las personas tenemos un diálogo interior constante. Si te parece que no es tu caso, solo tienes que ponerte a meditar y podrás comprobarlo. La mente no para.

Ese diálogo trata de muchísimos temas diferentes: planificación, recuerdos, ensoñación, observaciones… y autocrítica.

Esa autocrítica que ineludiblemente posees (por suerte), aparece cuando cometes un error, ante una falta de habilidad en un momento dado, cuando sale a relucir alguno de tus defectos o en las situaciones difíciles de la vida.

Y está ahí con un único fin: ayudarte.

Paradójicamente, dependiendo que cómo sea la forma en que se exprese, al mismo tiempo puede llegar a ser muy dañina.

Cuando se expresa de forma dañina, hablamos de autocrítica destructiva.

¿Cómo saber si tu autocrítica es destructiva?

Se manifiesta en tres niveles:

  • En la forma en que te habla:
    Este tipo de autocrítica te habla con dureza, sin consideración, disminuyendo tu autoestima, minando tu confianza.
    Te dice cosas como:
    » Ya lo has vuelto a hacer mal», » Lo has estropeado todo»,  » Nunca lo conseguirás» » ¿Cómo has podido comerte todo eso? Eres una vaca» » Cada día estás más gorda»
    Doloroso , ¿verdad? Al leerlo aquí puedes ver lo desproporcionado de esta crítica. También puedes ver lo intolerable de esta forma de hablar si pensaras que un amigo se lo dijese a otro.
    Y sin embargo , las personas con este tipo de crítica se hablan así un día detrás de otro. No luchan contra ello en parte porque llevan hablándose así desde siempre, con lo que lo ven como algo natural; y en parte porque el dialogo interno es muy inconsciente; es frecuente desconocer en gran parte este autodiálogo.

[thrive_leads id=’136′]

  • En el tipo de sentimientos que te genera:
    Si no eres muy consciente todavía de tu diálogo interior, puedes descubrir a tu crítica destructiva estando atenta cuando aparecen emociones de culpa excesiva, abatimiento, sentimientos depresivos, tristeza constante, desmotivación, pesimismo, vergüenza excesiva… En esos momentos, mira a ver qué pensamientos había en tu cabeza, y podrás descubrir qué te estaba diciendo tu autocrítica.
  • En tus comportamientos:
    La autocrítica destructiva te resta confianza en ti misma, hace que te retraigas, que evites arriesgarte (incluso cuando es razonable que así lo hagas). También obstaculiza que establezcas relaciones abiertas y de confianza con los demás, te lleva a aislarte.
¿Es tu autocrítica constructiva?

Por contra si tu autocrítica es constructiva, tus pensamientos, emociones y conductas serán bien distintas.

  • Cómo te habla:
    Lo que la diferencia de la anterior, es su forma de expresarse.
    Te trata con respeto, te advierte de lo que puedes estar haciendo mal, te hace pensar en las consecuencias de lo que haces y de lo que no quieres o tienes ganas de hacer, es comprensiva, es realista, te ayuda a aprender de los errores pasados, te recuerda lo que es importante para ti…
    Te dice cosas como:
    » Ya sé que te apetece mucho comer eso, pero date cuenta de que si lo haces después te vas a sentir muy mal. ¿Qué puedes hacer para ayudarte a que se pasen las ganas?»
    » Es cierto que no hay nada sano cocinado, pero eso no significa que tengas que comer una pizza. Es una excusa. ¿Qué te puedes hacer que sea rápido, aunque no sea la comida ideal? »
    » Vaya, me he comido una palmera, no he podido evitarlo. Bueno, esto le ocurre a cualquiera. Lo importante ahora es hacer bien las siguientes comidas y ya está. Lo he estado haciendo muy bien estos días y puedo seguir haciéndolo bien. Creo que lo que me ocurría es que estaba algo aburrida, voy a llamar a alguien para quedar. «
  • Tipo de sentimientos que te genera:
    Cuando aparece puede generar sentimientos de irritación, decepción, vergüenza… son sentimientos sanos cuando son puntuales, circunscritos a circunstancias particulares. Es sano sentirse mal ante un error, o que no nos guste comprobar que tenemos un determinado defecto. Pero no son sentimientos que comprometan a todo tu ser, que te hagan sentir inferior o poco valiosa. No sientes abatimiento si no motivación a continuar luchando por tus objetivos y una visión ajustada a la realidad de qué puedes lograr y cómo.
  • Comportamientos a los que te lleva.
    Te lleva a luchar por objetivos que realmente te importan, a asumir riesgos razonables, a no pensar en exceso en lo que los demás puedan pensar si te va bien o mal.
    Te lleva a cuidarte y protegerte. A tratarte con cariño cuando te va bien, y cuando te va mal. A poner especial cuidado en ti cuando estás sufriendo.
    A buscar la compañía, el amor y el apoyo de los demás como algo maravilloso que ofrece la vida, no desde una necesidad desesperada. A tener la capacidad de disfrutar de la compañía y de abrirte al otro.

 

¿Cómo te ayuda la autocrítica a llegar a tu peso saludable y a mantenerte en él?

Cuando estás intentando mejorar tus hábitos de alimentación, no es razonable creer que lo vas a hacer siempre bien.

Lo normal es que algunos días acabes comiendo lo que no debes.

Y cuando esto ocurra la autocrítica va a aparecer.

Y dependiendo de cómo sea esa autocrítica, el resultado será muy diferente.

Imagina que llevas unos cuantos días comiendo fenomenal; ya puedes notar los resultados, has bajado algo de peso, y sientes más energía y fuerza. Pero llega un día en que has estado con mucho estrés y sin poder evitarlo te acabas comiendo dos bollos de chocolate y crema.

Autocrítica destructiva: Reacción y resultado

Lo que te dice la autocrítica destructiva podría ser algo así:

» Ya la has liado; era de esperar, siempre lo haces; no tienes remedio, nunca lo vas a conseguir; no tienes fuerza de voluntad ¿es que no aprendes?; te vas a convertir en una vaca, a ver si así aprendes…»

¿Te parece exagerado? Te aseguro que no lo es. Este tipo de pensamiento es el que genera sentimientos de desesperanza, vergüenza de ti misma, abatimiento, desmotivación, culpa intensa, baja autoestima…

Y pensamientos tipo: «Ahora ya lo hice mal, total ya, lo estropeo del todo»

Y lleva a seguir comiendo.

Autocrítica constructiva: Reacción y resultado

¿Qué te lleva a conseguir tus objetivos en cuanto a la alimentación o el peso? Lo que marca la diferencia no es hacerlo todo perfecto.
Lo que marca la diferencia es tu reacción cuando no lo haces perfecto (y mejor de antemano dar por hecho que vas a cometer errores muchas veces). La mejor reacción es retomar cuanto antes los buenos hábitos.

Lo que te dice la autocrítica constructiva podría ser algo así:

» Vaya, parece que no has podido evitar comerte eso. Bueno, eso le ocurre a cualquiera, es normal reaccionar así de vez en cuando. Llevas muchos días alimentándote muy bien y haber comido eso no significa nada. Puedes seguir comiendo bien a partir de este mismo momento. Vamos a pensar en qué puedes hacer para aliviar el estrés de una forma saludable, y no acabar comiendo cuando te sientes así»

Este tipo de pensamientos te lleva a poner lo que has hecho en contexto, a no darle excesiva importancia, a retomar los hábitos saludables, a cuidarte.

Así que si quieres avanzar en tu mejora de hábitos, y llegar a conseguir un peso adecuado y saludable ( y mantenerlo en el tiempo), vigila tu crítica interior, y llévala a tu terreno.

Si deseas que te acompañe en tu camino de mejora de hábitos de alimentación y de peso, solicita una consulta gratuita sin compromiso.

Ojalá el artículo de hoy te sea de utilidad,

Un abrazo,