Un día llegué a la conclusión de que una no necesita hacer grandes heroicidades para conseguir estar en un peso adecuado, y que de hecho hacerlas puede ser muy contraproducente…

Con el tiempo me di cuenta de que en realidad sí, de que hay dos heroicidades que una tiene que ser capaz de realizar para conseguirlo, y que no es fácil llevarlas a cabo.

Veamos quién es quién en todo esto, antes de que nos pongamos la capa y el antifaz.

 

Las heroicidades que te llevan en línea recta al autosabotaje

Esforzarse en exceso con algo, o intentar conseguir metas en base a un gran sufrimiento, puede ser en realidad una forma de estarnos autosaboteando. Nadie aguanta la dureza excesiva, o en medio de algo que te está desagradando enormemente.

Qué duda cabe que hay que poner esfuerzo y dedicación, pero tienes que encontrar esa línea que separa el esfuerzo del pasarte sufriendo. El segundo te llevará lógicamente al abandono.

  • Quitarte grupos de alimentos:
    ¿Hasta qué punto estás dispuesta a estirar la cuerda?
    Está muy de moda seguir dietas que eliminan grupos de alimentos, la última es reducir drásticamente los hidratos de carbono.
    No digo que esto sea bueno o malo, no hago juicios absolutos y menos en el terreno de la nutrición, que lo que hoy es blanco, mañana es negro.
    Pero, ¿qué tal te sienta a ti el hacerlo?
    Eso es lo importante. ¿Cómo te sienta quitarte determinados alimentos?
    Si hacerlo te sienta bien a la larga genial, adelante. Pero muchas personas reaccionan descontrolándose cuando se quitan de comer determinados alimentos. Se puede adelgazar sin quitarte de comer nada. Y no se trata de comer lo que te de la gana, que eso tampoco funciona.
    Se puede comer de todo, pero con algunos alimentos, simplemente es necesario moderarse.
  • Bajar de peso muy rápidamente:
    Tu cuerpo no es un trozo de madera que puedas esculpir a tu gusto.
    Es un organismo vivo complejo, que funciona más allá de lo que tu mente quiere y desea.
    Por más que quieras y puedas adelgazar rápido, tu cuerpo está hecho para reaccionar cuando eso ocurre.
    Va a poner en marcha toda una serie de mecanismos de emergencia para impedir que sigas adelgazando. Y esos mecanismos son tanto físicos como mentales. Desde reducir tu metabolismo hasta pensar obsesivamente en comida.
    Si adelgazas demasiado rápido, puede que te estés saboteando.
  • Ejercicio:
    ¿Te machacas en el gimnasio?
    ¿Has escogido un deporte o un tipo de ejercicio que va contigo?
    ¿Te adaptas al deporte o escoges el que se adapte a ti?Por experiencia propia te digo que a este tema a veces hay que darle unas cuantas vueltas antes de que empiece a funcionar.
    En primer lugar, tener muy clara tu motivación para hacerlo.
    Y a continuación, elegir bien el tipo de deporte, la frecuencia, y la intensidad.
    Yo me di cuenta de que quería sentirme con más energía, y de que a nivel físico me sentía en muy baja forma y no me gustaba estar así.
    Entonces elegí un deporte que me encanta: la natación. Duré un mes.
    Luego otro que me chifla: el patinaje. Con este duré un poco más.
    Y al final ganó el que menos me esperaba: salir a correr. Por circunstancias es lo que mejor me cuadra, lo más cómodo y accesible.
    Pero no solo esto: tuve también que darme cuenta de que no me podía exigir más de lo que puedo dar, porque si no, nuevamente se iba todo al traste. Es correr a mi manera y a mi ritmo, sin exigencias absurdas.
    Y la verdad que ahora me encanta.
    No hay que hacer heroicidades para tener unos buenos hábitos de ejercicio. Al revés. No hacerlas te puede llevar directamente a ello.

 

Las dos heroicidades que te llevan en línea recta a conseguir tu meta

No te voy a descubrir la pólvora, lo que te voy a plantear es simple.

Pero al mismo tiempo es lo más difícil de conseguir y es la línea que separa el conseguir tener hábitos saludables para siempre de no tenerlos.

[bctt tweet=»Las dos heroicidades que tendrás que realizar para tener buenos hábitos alimentarios.» username=»@BeaAlvarezVal»]

1. Ser constante.

Esto es una verdadera heroicidad y de las constructivas.

Cuando te planteas mejorar tus hábitos se suele empezar con motivación y al principio las cosas van bien. Pero siempre llega un momento, con frecuencia suele ser al cabo de un par de semanas, en que la voluntad flaquea. Empiezas a encontrar excusas y motivos para no continuar. Este punto es importante. Si lo superas de nuevo todo volverá a ser más fácil.

La constancia no consiste en mucho más que eso. Observar los momentos en los que empiezas a encontrar los argumentos para abandonar y responder a ello con tus motivos para continuar.

2. Ir superando dificultades a medida que se presenten.

Aparecerán obstáculos, hay que contar con ello de antemano.

Tal vez no consigas sacar tiempo para prepararte comida sana. Tal alguna persona de tu entorno te tiente constantemente para que comas en exceso. Quizá no sepas afrontar determinadas emociones sin utilizar la comida.

Es necesario ser creativa y positiva cuando esto ocurra. No dejarse vencer por la frustración y tener claro que es normal cuando se quiere conseguir algo que en el camino aparezcan obstáculos.

¿Quieres ser una verdadera heroína?

Renueva tu compromiso contigo, con tu salud y con tus objetivos tantas veces como sea necesario. Descubre qué valoras, y cuál es tu motivación profunda para realizar esto. Ve superando las dificultades a medida que se presenten, en la medida en que puedas, y con ayuda cuando haga falta.

Si quieres hacer un viaje de mejora de hábitos o de crecimiento personal, y buscas a la persona adecuada para acompañarte recuerda que te ofrezco una sesión gratuíta sin compromiso. Podrás conocerme y decidir si soy la persona que te puede ayudar. Entra aquí , escríbeme y quedamos.

Ojalá el artículo de hoy te haya sido de ayuda.

Te envío un enorme abrazo.