La investigación indica que de todas las personas que hacen dieta para adelgazar y lo consiguen, el 90% recupera el peso al cabo de 1 año. Y de esos, más de la mitad ganan peso.

Esto es lo que hay.

Queremos un cuerpo en forma, pero nuestra biología y nuestros impulsos van en nuestra contra.

Es difícil continuar cuando un intento detrás de otro te dejan con el mismo peso, o peor, que llevan a engordar.

Te acabas por desesperanzar.

¿Qué hacer? ¿Cómo superar la desesperanza?

 

 

¿A qué se debe la desesperanza?

Las emociones tienen una sabiduría enorme que conviene no desperdiciar. Vale la pena escucharlas, entender su lenguaje y aprovechar lo que nos dicen. 

Imagina la siguiente situación:

Una persona que ha estado poniendo mucho esfuerzo, mucha ilusión y mucha energía en comer más sano. Come además cantidades más ajustadas. Ha conseguido bajar de peso ¡bien!, siente que lo va a conseguir. Pero al cabo de unas semanas, y sin que ella sepa porqué ni porqué no, vuelve a comer igual que antes. Se pasa otra vez con alimentos muy calóricos, vuelve a comer en exceso, a picotear entre horas…

No quiere ni pesarse para no ver, pero el día que se pesa, ahí están otra vez, varios kilos que creía que se habían ido para siempre.

Entonces se siente mal, enfadada consigo, decepcionada, desesperanzada… y abandona. En lugar de aprender y rectificar, toma el camino que no le conviene y que en el fondo no quiere seguir.

¿Dónde está la sabiduría ahí, me preguntarás?

Pues sí, al igual que la tristeza, o la ira, o la alegría nos guían, también lo hace la desesperanza.

  •  ¿Cuál es su mensaje y porqué es tan importante?

Porque los seres vivos nos orientamos de manera intuitiva a calibrar, economizar y aprovechar la energía disponible. Y más nos vale. Es cuestión de vida o muerte.

Cuesta muchísimo conseguir energía, alimento… bueno, no en nuestra sociedad, pero tu cuerpo todavía no se ha enterado de que ya no vives en el Paleolítico. Para él, sigues necesitando ahorrar energía.

Cada movimiento que haces, cada pensamiento que tienes (el cerebro gasta muchísima energía), solo lo harás si tiene alguna utilidad y va encaminado a tu supervivencia.

Y ahí es donde entra la gran utilidad y sabiduría de la desesperanza.

Esta emoción lo que te está susurrando al oído es: «No tires por ahí, que por ahí no vas a conseguir nada»

 

 

Saber escuchar

Así, tiene una información importantísima, que es la de hacerte abandonar esos proyectos que no te van a llevar a ninguna parte. Quiere que te enfoques en aquello que te va a traer resultados.

Pero a pesar de todo, hay que saber cómo escuchar. Porque la desesperanza no tiene ni pajolera idea de muchas cosas. Así que ni negar las emociones, ni seguirlas a lo tonto, porque podemos acabar en un mal sitio.

Una vez que has escuchado a tu emoción y que entiendes lo que quiere, es momento de seguir escuchando.

¿El qué?

Pues básicamente a tu motivación y a los datos.

Lo que está claro que mantener un peso adecuado y mantenerlo constante, y llevando al tiempo buenos hábitos de alimentación puede llegar a ser bastante difícil. Lo queramos o no, llevamos inserto el impulso de tomar alimentos dulces y grasos. Y es un instinto que en este entorno que nos ha tocado nos viene bastante mal. Quién nos diera un instinto similar por comer lechuga y pescado a la plancha.

Así que dado que no nos viene dado de fábrica, hay que currarselo.

Y cuando hay que currar hay que tener clara la motivación.

¿Hasta qué punto es importante para ti conseguir esto? ¿El mejorar tus hábitos de alimentación, el conseguir bajar de peso y mantenerlo en el tiempo?

Y además, es importante no engañarse. Aquí vienen los datos, y lo que dicen es que es difícil pero no imposible.

 

¿qué hay que hacer para estar en el 10%?

Si los datos indican que el 90% vuelve a engordar, la pregunta es: ¿qué hay que hacer para estar dentro del 10% restante?

No me las voy a dar de gurú, pues la solución a esto dista de ser simple, y principalmente porque no todas las personas son iguales ni necesitan lo mismo.

Pero lo que yo veo es que, en personas que lo han intentado mucho sin conseguirlo, el hacer un trabajo de consciencia, de saber cuáles son tus automatismos, los pensamientos saboteadores, los autoengaños… hace avanzar mucho.

Y otro lugar de trabajo es el de las emociones. Un buen manejo emocional y saber manejar el impulso por comer también fortalecen mucho.

Así que si la desesperanza aparece, puedes darle un mensaje: que esto es demasiado importante para ti como para abandonar, que se puede conseguir, y que aún te queda trabajo por hacer.

Si necesitas que alguien te acompañe en el camino de poder adelgazar y mantenerlo en el tiempo, solicita la sesión gratuita sin compromiso. Podrás decidir si soy la persona adecuada para ello.

Te envío un enorme abrazo.